Your browser (Internet Explorer 7 or lower) is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this and other websites. Learn how to update your browser.

X

Navigate / search

Monroy y Surmenage: La música es la Cura.

Por Jonathan Jackson, Fotografia Oliver Best, Flor Marenco.
Josué Monroy está sentado en la pequeña sala de la casa de su familia con un litro de cerveza en la mano y con mucho entusiasmo transmitido por las expresiones de su rostro. Hablar sobre música, siempre emociona bastante al artista de 26 años. Pero al parecer, casi todo lo entusiasma. Monroy es la cara de una de las bandas más originales de Managua, su desenfrenada exaltación y energía que lo caracterizan, ha ayudado a la banda a destacarse y sobresalir entre los demás grupos localmente. En las presentaciones en vivo, sorprenden al público que los ve y apoya, al invitarlos a cantar los coros. Además, de vez en cuando tienen invitados especiales que llegan con su propio estilo a tocar instrumentos como el violín o el saxo en una mezcla espectacular en conjunto con la banda. Monroy y Surmenage constantemente están experimentando con su música para llevarla a un nivel más alto.

Monroy sirve la cerveza en varios vasos y me ofrece uno. Mientras un poster de El Ché está como mirando toda la sala y Los Simpsons se ven en la televisión sin volumen, los Surmenage también participan en la plática. Aunque el nombre de Monroy está de primero en el nombre de la banda, es evidente por la camaradería que hay entre ellos, que todos comparten amistad e interés artístico. “Los Surmenage somos una familia”, dice Monroy, hablando sobre los otros músicos y también sobre Tini, el manager, y el Chiricano, su ingeniero de sonido.

Las apariencias y personalidades de cada uno de los miembros son tan diversas como sus orígenes musicales. Está Noel “Chipi” Portocarrero, quien es una persona muy animada que al parecer siempre está bromeando; Mauricio “Cueriux” Conrado en la batería, un larguirucho que apenas dice una palabra; Christian “Sosó” Jiménez en el teclado, un personaje chaparro y pelón conocido por su humor y sus bromas; y Lénin Ortiz, de pelo largo que se disfraza con sencillez aunque es un guitarrista fenomenal.

Para Monroy su familia siempre ha sido muy importante y si no fuese por el apoyo de ellos, esta nueva familia que encontró en su banda no hubiera podido existir.

“Cuando le dije a mi papá que quería tener una carrera musical, él y mi mamá decidieron apoyarme incondicionalmente. Ellos me han apoyado mucho en la parte económica porque no se puede vivir solamente de los conciertos”, dice Monroy. “Yo trabajo con mi papá en su empresa y él me da tiempo para practicar. Sin la ayuda de mi familia esto no podría ser”.

La enfermedad de su padre fue la inspiración para el nombre de la banda. Surmenage es una palabra francesa que describe un tipo de síndrome de fatiga crónica, una acumulación de estrés que provoca un debilitamiento físico y mental.

“Tenía tanto estrés que a veces pasaba acostado en la cama un día o una semana sin poder moverse”, dice Monroy acerca de su padre. “Es cuando trabajas bastante, lo sentís… tu cuerpo reacciona y colapsas. Pero también Surmenage es una mezcla de emociones, muy eufórico en extremo o muy depresivo en extremo”.

Monroy tomó el nombre Surmenage y se apropió de él, usándolo para referirse a la acumulación de sonidos, estilos y personalidades de todos los miembros de la banda y como una forma de representar a un tipo de cura para esta enfermedad.

Cuando Surmenage toca, todos aportan su estilo propio a una mezcla que tiene como resultado algo épico, compuesto por múltiples sonoridades. Su música es un poco indie, alternativa, folk y con un toque psicodélico que le da mucha esencia.

“A veces llevo la rola y si no le gusta a los surmenages, ¡me muero!” dice Monroy entre risas. “Entonces trabajo la rola un poco más, le pregunto a Lénin, a Sosó, porque ellos son las personas que manejan melodías súper bestiales. Y sigo preguntando, porque si Surmenage no está 100% de acuerdo con la canción o al menos de acuerdo en un 90%, trato de meterle jugo a la rola para que les guste a todos”.

Puede que a lo mejor Monroy no posea la voz más fuerte o distinta, pero tiene la personalidad y la emoción que a muchos artistas les falta para poder conectarse con su público. Los seguidores devotos de la banda han sido apodados como “Surmenagos” y en cada concierto que hacen en Managua, siempre se les verá.

“Surmenagos son todos los que ayudan y apoyan al grupo”, dice el Chipi. “Ellos toman fotos, ponen videos en Youtube, escriben en los blogs que han creado. Sin ellos no hay tanta energía. Es gente que nos ha dado mucho apoyo sin pedir nada”.

También los surmenagos han venido haciendo toda una tradición al cantar algunas estrofas o coros de varias canciones en los conciertos, reemplazando a la voz de Monroy en esos momentos. La conexión con la gente es tanta que saben que el concierto va a terminar cuando toquen ‘Tren Paranóico’ y ‘Este lugar’.

“La gente ya sabe que llega la hora de corear. Ellos comparten la energía de la banda”, dice el Chipi.

“Es mucho más gratificante porque es una rola que no está grabada”, continúa Lénin. “Tenemos canciones en la radio y aunque se hayan escuchado mucho, no son las más populares en vivo”.

La banda ha estado de gira por Managua celebrando su segundo aniversario pero tienen planes de tocar en otras ciudades del país para cuando esté cerca la fecha del lanzamiento de su primer disco, tentativamente titulado, “Uff Master”. Ya con un disco hecho, Monroy sueña con promocionarlo con una gira por Centroamérica.

“Surmanage nunca ha salido del país como banda, cuando eso llegue a pasar me voy a cagar de la felicidad. ¡Por fin!”, dice con una expresión de éxtasis en el rostro.

Él sabe mejor que nadie que hay que trabajar mucho antes de que sus sueños se realicen. La banda tiene programado comenzar a grabar su disco a finales del año en el estudio de Revuelta Sonora. Desde ya, están practicando a menudo, perfeccionando las canciones y promocionando la banda localmente. El trabajo difícil no es algo a lo que Monroy y su familia Surmenage le rehúyan, sobre todo si se trata de la música. Para ellos no hay otro camino. Cuando se le preguntó a Monroy lo qué sería si no fuera músico, la emoción de su cara desapareció y se quedó inexpresivo, con la mirada en blanco mientras decía nada y todo al mismo tiempo.

Comments

Oliver Best

can’t wait for the album!

Leave a comment