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MILLY MAJUC – Un Buen Viaje

Por Francisco Cedeño

Desde pequeños querían ser músicos. Siempre andan cantando una canción, ya sea con letra o sin letra. La música ha estado presente en sus mentes. Aunque los critiquen por no tener la mejor técnica musical, siguen convencidos de querer dedicarse a la música para transmitir sus ideas y emociones a través de sus letras, ritmos y sonidos.

En vivo se caracterizan por finalizar una canción con el inicio de la siguiente, sin espacios de silencio, ya que ensayan no sólo las canciones, sino el concierto en sí, “definiendo el orden, ritmo e intensidad de las rolas”.

En sus inicios, Milly Majuc tocaba covers de Pink Floyd, Santana y Bob Marley y a medida que iban aprendiendo más sobre música, fueron encontrando los acordes para sus propias canciones. “La banda existe desde que nos conocimos en el 99, aunque le pusimos el nombre después de haberla hecho”.

Se sabe mucho sobre la banda. Su nombre es la mezcla de los nombres de todos: MIL-LY por Emilio y Leslie y MA-JUC por Mario, Julio (un amigo que ha tocado el bajo con ellos) y los dos Carlos. Son de Masaya, no importa que toquen a las dos de la mañana porque igual ponen a bailar a la gente, todos se saben y cantan sus canciones, no tienen un disco todavía sólo algunas grabaciones de sus conciertos que circulan en computadoras y Ipods.

Fuera de los escenarios y los conciertos, estos cincos amigos son las personas más relajadas y tranquilas que uno puede conocer. Son verdaderos músicos que han hecho que su falta de formación musical, se convierta en una habilidad natural reflejada en su pasión por tocar.

Una de las cosas que uno quisiera que tuvieran más, es esa mentalidad de “Rockstar” pero probablemente, ellos están contentos de no tenerla. Igual se puede decir que con el tiempo que llevan, su vocalista Carlos Caldera pareciera no tener ese entusiasmo visible en cantantes como Monroy o Perrozompopo, y como banda no tienen esa presencia escénica que puede tener División Urbana. Pero lo que le pueda hacer falta a Milly Majuc, lo compensan con su música, y puede notarse en la manera en cómo la gente responde en los conciertos.

Pero realmente la gente sabe ¿quién es cada uno de ellos?

Conociendo la música
De todos los juguetes que habían, Carlos Caldera siempre buscaba el instrumento musical ya fuera la marimba o la guitarrita de palo que venden en San Jerónimo. “Sería abogado si me hubieran puesto a estudiar música”.

Su primera guitarra la tuvo a los 16 años, se aprendió una parte de “Oye Como Va” y fue donde el Padre de su colegio a pedirle que dejara tocar a su banda, integrada por un amigo que tenía un bajo y su hermano Emilio, que aprendió a tocar batería fijándose en las misas. “Como a los dos días el Padre se va apareciendo con un renacuajo para que tocara el teclado con nosotros, era Leslie”.

Mario Ruíz, de 28 años, se involucró en la música a mediados de los 90, cuando su primo practicaba con una banda llamada Osiris. “Tenía como 15 años y estaba aprendiendo guitarra. Siempre estaba en las prácticas, no era parte de la banda pero me dejaban tocar”.

Con guitarra en mano empezó a componer canciones. Estudió 3 años en la Escuela de Música hasta que entró en la Universidad y se integró a la banda universitaria como bajista porque habían 7 guitarristas. “Descubrí que el bajo es el instrumento más noble que existe, no sabía que se podía hacer la melodía de una canción”.

Para Leslie Sánchez, ver una batería era genial y lo primero que se le metió en la cabeza fue estar en una banda de guerra y cuando apenas estaba en segundo grado de primaria, entra en la banda de su colegio a tocar el redoble. En segundo año de secundaria conoce a Emilio y Carlos Emilio, quienes estaban comenzando a tocar y no tenían tecladista. “Empiezo a tocar teclado como a los 8 años”.

Le regalaron entonces un teclado chiquito y se aprendió los primeros acordes y empezó a tocar canciones. Conoció a los Milly y tuvieron buena química, de hecho fue Leslie quien llevó a su hermano Carlos para que tocara en la banda. “También me aprendí los acordes en guitarra y comencé a componer junto con ellos”.

Para Emilio Caldera tocar desde el fondo del escenario es lo mejor, porque considera que tiene la responsabilidad de decidir el ritmo y energía que van a llevar las canciones. “Es diacachimba porque en un concierto ya sé cuando va a brincar la gente o cuando va a estar tranquila”.

Desde que tenía 12 años los tambores le llamaron la atención. En su colegio había una batería y con sólo ponerle las manos encima, era más que feliz. “Me dieron la oportunidad de tocarla, aprendí viendo videos y desde esa edad estoy tocando”.

Su mejor forma de estudiar batería ha sido con la banda ya que eso le ha permitido entender la música y saber cuando y cómo jugar con las intensidades dependiendo la dinámica del resto de instrumentos.

“En la casa había una guitarra eléctrica que le regalaron a mi mamá, mi papá también sabía rasguear la guitarra”, relata Carlos Sánchez, encargado de tocar la segunda guitarra en Milly. Ese fue su primer acercamiento con la música. Su primer instrumento fue un teclado, pero después prefirió la guitarra. Empezó con un profesor pero con Milly es que se ha desarrollado y aprendido más.

Terminar los estudios para poder tocar
En la Universidad Carlos Caldera estudió Derecho y afirma que terminó esa carrera para poder dedicarse a la música. Ahora con 27 años, asegura que esa época lo ayudó en su formación musical, primero porque de ahí surgió Milly Majuc y segundo, porque cree que todo lo que uno pasa en el camino es lo que hace que estemos aquí ahorita. “Si yo no hubiera estudiado esa carrera que no quería estudiar, no nos hubiéramos conocido ni formado la banda”.

En cambio, Mario quería estudiar Ingeniería Agrónoma o Veterinaria porque le encantan los animales y la vida en el campo, pero al final se decidió por estudiar leyes. “Un profesor me dijo que no me dedicara al Derecho, que me dedicara a otra cosa y terminé la carrera porque eso me enojó, pero sinceramente él tenía razón”.

Aunque dentro de sus planes futuros está terminar su carrera de Derecho, Leslie, de 25 años, considera que con la música se está realizando como persona. “Como ser humano soy conciente de que tengo que seguir mi sueño, hacer lo que me gusta y crecer como persona”.

Emilio tiene una visión más pragmática, estudió Administración de Empresas porque siempre le ha gustado hacer negocios. Desde niño le gustaba jugar a tener su propia empresa y descubrir la manera de ganarse el dinero trabajando. “He logrado fusionar mi pasión por la música en el grupo con los negocios; tuve bares y ahora tengo mi propia empresa promotora de eventos”.

Cree que la formación académica es importante porque, aunque las cosas se aprenden haciéndolas, es en la Universidad que se reciben todas las herramientas básicas. “Necesitás estudiar y necesitás hacer las cosas en la calle”.

Desde pequeño, Carlos Sánchez aprendió a reparar cosas. “Si el carro a control remoto de mi hermano dejaba de funcionar, lo desarmaba para saber qué le pasaba y descubría que a lo mejor se le había soltado un cable y lo amarraba. Todo es pura lógica al igual que la música”.

Esta habilidad lo llevó a estudiar Ingeniería en Sistemas. En la Universidad aprendió que ese pensamiento lógico ayuda a entender la música. “En la música hay cosas que las hacés una vez y podés hacerlas una segunda vez, o se hace una variante y dejás un silencio. Para estructurar algo, que hay que llevar una secuencia lógica”.

Aprendiendo con Milly
Carlos Caldera considera que su contribución en la banda no es cantar, tocar guitarra o escribir canciones, porque ese es un espacio que ellos le han dado. “Mi aporte es tratar de mantenernos juntos, de comunicarnos, de avisar cuando vamos a practicar, de ser ese punto de unión”.

Él afirma que su filosofía de vida es luchar consigo mismo para poder descubrirse, ver las oportunidades que se presentan y dejarse guiar.

A Mario le encanta la vida en el campo y desde pequeño pasaba temporadas en la finca de su familia pastoreando y ordeñando vacas. “Ahora que vivo en una finca, no quiero regresar a la ciudad porque el silencio que hay ahí, es esencial para hacer música”.

Hace un par de años, hizo un viaje fuera del país que lo inspiró para componer muchas canciones, motivado por situaciones como el asesinato del guitarrista Arnulfo Oviedo, director de la banda universitaria con la que conoció a los demás Milly.

Leslie está claro que su técnica musical no es muy buena, pero tocar desde niño y escuchar todo tipo de géneros, le ha permitido desarrollar un concepto musical que le ayuda a encontrar los sonidos que mejor van con las canciones. Con Milly Majuc ha aprendido a vivir sin tantas preocupaciones y estrés porque todo se trata de hacer música. “Soy una persona muy imaginativa pero he aprendido a tener paciencia y a ser menos impulsivo, ver que todo tiene una posible solución”.

Emilio a sus 26 años, puede decir que con Milly ha vivido experiencias increíbles, ha conocido gente muy agradable y muchos lugares de Nicaragua que le han gustado mucho. “Sólo esta carrera nos dio la oportunidad de conocerlos”.

Carlos Salvador, de 28 años, considera que Nicaragua es un país maravilloso con una cultura exquisita. “Me percaté de eso hace poco que estuvimos en Ometepe. ¿A dónde más podés encontrar una isla con dos volcanes activos? Ahí vive gente, hay turismo, hay cascadas, hay esto, hay lo otro y los tenés tan cerca, en el centro de un lago”.

Comments

Cinthia

¡Muchas felicidades por este artículo! Está muy bien escrito y deja ver al lector la personalidad de cada uno de los miembros de la banda.

Maria

Este articulo no me gusto para nada, esta mal desarrollado, no tiene secuencia y no existe un final…no me gusta para nada…ademas que eso de que no tienen el feeling de rockstar, pssss eso esta excelente…esta mal desarrollado, mal hecho…

Maria

Debo decir que la version en ingles esta bien desarrollada, la que no me gusto es la que está en español.

el testi

el que diga que no le gusto el escrito se nota que no conoce a Milly… excelente, bien descritos los chavales, yo si los conozco bien y es correcta la apreciacion, no tienen esa mentalidad farandulera de otra gente, y eso les ha ayudado a no dejarse llevar por algunos interesados. es mas, a largo plazo Milly tiene mas posibilidades de ser icono que otras bandas actuales, pero en cuestion de feeling ellos son la referencia… shake it shake it shake it…

beermaniaco

pues simplemente felicidades a los millys son un orgullo de masaya y nicaragua… buen articulo los describe excelente y como mencionaron el que los conoce comprendera que el articulo 100%…

Maria

Creo que no!!!! No me gusta….lo siento….eso de conocer a Milly, los conozco muy bien, y se que muchas cosas que dijeron son verdad, pero fueron expresadas de una mala manera, un articulo mal articulado, sin inicio y sin cola, sin desarrollar las ideas como se debia, creo que si iba a ser como historia por lo menos merecia un final, y no mencionar cosas de escenario en varias partes. Los Milly son la mera bestia, a mi me encatan, y esa sencillez que los caracteriza es lo mejor que pueden tener es una de sus cualidades que los va a llevar lejos, sin embargo dicho de la manera en que lo dijeron en la revista hace sentirlo como critica destructiva y no como una cualidad. Cuando mencionan que no tienen el desarrollo escenico como Division Urbana, considero que esta de muchisimo mas la comparacion, Milly Majuc no es un grupo de ese estilo, y la comparacion con Monroy y Perrozompopo estuvo de más, Milly Majuc es único en su género en Nicaragua, todos los detalles que mencionaron los hacen ellos, y creo que estuvieron de más las comparaciones, y es un articulo pesimamente desarrollado (la versión en español)

YEYA

La trayectoria de Milly ha sido a paso lento pero ,,,, seguro,,,, excelente,,,, la musica es calidad y se siente….Su musica es Original…..

Marvin S.

Estoy totalmente deacuerdo con Maria, desde el inicio cuando empeze a leer este articulo hasta el final me di cuenta de lo mal redactado y falta de secuencia. Tambien entendi perfectamente lo que queria decir, no es algo en contra de los Milly porque soy otro que puedo asegurar los buena onda que son ellos y toda la cosa, pero el que redacto esto no trasmite la misma emocion o “feeling” del que uno esta claro, mas bien aburre leer el articulo por lo mismo que te salta de una cosa a otra.
Bueno espero que el autor lo mire como una critica sana para mejorar los proximos articulos y le sea de ayuda.

Saludos desde Masaya tambien y suerte con la revista q esta muy buena.

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