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Román “Chocolatito” González

Por Jonathan Jackson, Fotografia Flor Marenco, Chris Sataua

“No me da miedo la derrota, porque eventualmente todos perdemos. Sin embargo, si alguien llega a derrotarme, le voy a hacer la vida lo más difícil posible para que eso no llegue a ocurrir. El que me derrote tiene que ser un caballo en cuanto a condiciones físicas se refiere, y tiene que estar dispuesto a dejar todo en el ring en contra mía porque yo no me voy a dejar tampoco.”
- Román González

Yokohama, Japón – 15 Septiembre, 2008
Román González hizo que uno de los más grandes campeones de Japón, se retirara del boxeo. Yutaka Niida retuvo el título de la categoría Minimosca de la OMB (Organización Mundial de Boxeo) durante siete años, pero en menos de 4 asaltos, lo perdió al igual que su carrera. “El Chocolatito” le propinó una golpiza como si se tratase de una posta de carne, castigándolo con uppercut tras uppercut, gancho tras gancho hasta que el referee misericordiosamente intervino y detuvo la pelea.

Incrédulo en ese momento, González dio vueltas por todo el ring durante varios segundos, aparentemente sin saber qué hacer. A sus 21 años de edad, el delgado muchacho de Managua se convirtió en campeón del mundo. En su esquina ondearon con orgullo una bandera de Nicaragua y se unieron a él en el ring para levantarlo como el nuevo campeón. “El Chocolatito” alzó las manos y comenzó a llorar sin control.

Managua, Nicaragua
Al otro lado del mundo, lejos de los rascacielos, de las luces brillantes y el caos organizado de las calles de Japón, está el barrio donde Román se crió con su madre, su padre y cuatro hermanos: La Esperanza. Aquí los edificios sólo existen en historias, la luz por la noche es escasa en el mejor de los casos, y las calles de tierra de este lugar son un caos.

Cuando niño, la vida de Román estuvo llena de muchas peleas y poca comida. “Eran tiempos difíciles. Es un barrio difícil, aunque las cosas han mejorado. Hubo muchas veces, en las que sólo había dinero suficiente para comer una o dos veces al día. Hacer los tres tiempos de comida era impensable”, recuerda.

Una de las razones por las cuales Román se metió en el boxeo, fue para hacer que sus peleas callejeras lo condujeran hacia algo más positivo: a medida que iba tumbando a sus oponentes en la lona, de la misma forma iba poniendo comida sobre la mesa. Su promotora PRODESA le incentivó esa actitud a través de un programa de boxeo amateur, en el cual el ganador recibía una canasta llena de alimentos como arroz, frijoles y pasta.

A medida que las victorias y las canastas con alimentos se venían acumulando, todos sabían que Román, el chavalo con las manos rápidas y un gancho de izquierda asesino, tenía el potencial para llegar a ser algo especial.

Alexis Argüello, el boxeador nicaragüense más grande de todos los tiempos, tres veces campeón del mundo y uno de los púgiles más feroces en la historia del boxeo, idolatrado por todos los jóvenes boxeadores del país, fue una de esas personas. Román proviene de una larga trayectoria boxística, pero Alexis lo apadrinó y le ayudó a entender mejor el boxeo.

“Mi padre fue boxeador, mis tíos y mi abuelo fueron boxeadores también. Creo que lo traigo en la sangre desde que nací. Alexis Argüello me ayudó y me enseñó los primeros pasos en el boxeo, junto con mi padre”, recuerda Román. “Fue una verdadera inspiración para mí, él fue mi mentor. He intentado copiar su estilo de boxear, añadiéndole mi toque personal”.

Román sobresalió siempre en las listas de rankeados del boxeo amateur en Nicaragua. “Yo estaba invicto en 89 peleas”, proclama con orgullo. Sin embargo, oficialmente su record es de 88-1, incluyendo una controversial derrota, la cual fue abucheada por la multitud. “Le ganó un muchacho del ejército llamado Saúl Baca. Los jueces así lo vieron, aunque Román le pegó una turqueada horrible”, dice Silvio Conrado, vice-presidente de PRODESA.

Sintiéndose preparado para grandes peleas, ganar más dinero y tener una vida mejor para su familia, Román le dijo a Conrado que estaba listo para el boxeo profesional y le pidió que fuera su manejador. 15 meses después de su primera pelea profesional, “El Chocolatito” se convirtió en campeón del mundo.

Día de entrenamiento – Managua, Nicaragua – Carretera Sur 4:00 a.m.
González sale en la oscuridad de la madrugada. Una solitaria figura corre subiendo la Carretera Sur en dirección hacia El Crucero. Es un ritual diario cuando entrena. A cierta distancia lo sigue su padre, Luis González, en una moto para asegurarse que ningún vehículo se le acerque demasiado rápido por detrás. Cuando corre por las madrugadas, durante una hora u hora y media aproximadamente, es de las pocas veces en el día que tiene la oportunidad de estar a solas con sus pensamientos.

Después de descansar un poco y comer, González se va al gimnasio con Gustavo Herrera, su entrenador. Sus ejercicios previos a una pelea son especialmente intensos. Bajo la supervisión de Herrera, “El Chocolatito” pelea asalto tras asalto, con un nuevo oponente que es sustituído cada dos o tres rounds. Con sólo diez segundos de descanso entre cada uno, la excelente preparación física del campeón se hace notar y señala que es su entrenamiento y condición, y no la agresividad ni su pegada, la que le brinda un 80% de probabilidades de ganar por knockout, algo inusuual para un boxeador en su categoría.

“La agresividad no lo es todo. Más bien, (los knockouts) tienen que ver con la condición física. Esa es la clave principal para trasladar la preparación a las manos y ser constante en los golpes. No se trata de pegar duro, sino más bien, de golpear con más precisión y consistencia. Yo trato de variar y aumentar la frecuencia de mis golpes, para que mi oponente sienta que se está enfrentando a una manada de chavalos y no sólo a mí”.

Capeando la tormenta – 2009
Aunque sueña con llegar a ser un mentor para los demás boxeadores al igual que Alexis Argüello lo fue para él, con sólo 22 años de edad, a Román le hace falta crecer mucho y hasta la fecha, este 2009 ha sido un año difícil. Primero, la polémica que surgió después de convertirse en campeón al comprar su primer carro: un Mercedes Benz; compra que muchos criticaron por ser demasiado extravagante, agravada por el hecho de que él no sabía manejar en ese momento. Luego, fue demandado por su ex-esposa para que asumiera la pensión alimenticia de su hija, alegando que el apoyo que le brinda no es suficiente. También recibió duras críticas por parte del mismo Alexis Argüello, quien cuestionó publicamente el comportamiento del nuevo campeón, al estar rodeado de malas compañías y no ser dedicado al boxeo. Situación que culminó con un desempeño ineficiente en su primera defensa del título contra Alberto Rosas en Oaxaca, Mexico en febrero pasado, en un combate que ganó por decisión cuando venía de ganar por knockout, 20 de sus 22 peleas.

Managua, Nicaragua – 1 Julio, 2009
Román insiste en que ha aprendido de estas experiencias transcurridas a lo largo del año y está decidido a seguir adelante. Cuando se reunió con Argüello para hablar acerca de los comentarios que hizo, se dio cuenta que estas críticas, son su manera de tratar de ayudarlo y aunque algunas de las palabras fueron muy fuertes, Román aceptó que el tricampeón se interesa de corazón por él.

Por eso fue muy duro para él escuchar la noticia de que Alexis Argüello había sido encontrado muerto en su casa en la madrugada del 1 de Julio. Justo cuando Román se preparaba para viajar a Japón y continuar entrenando allá para su pelea del 14. La noticia del suicidio de Argüello dejó a un país conmocionado y confuso, un poco más que a Román, quien le dedicaría esa pelea a su mentor y amigo.

En Japón, González le propinó una paliza al experimantado Katsunari Takayama, ganando por decision unánime. Fue una pelea emocionante, con un dominio constante por parte del Chocolatito. Aunque Takayama mostró mucho coraje y entrega para evitar ser noqueado, al final de la pelea lucía como si hubiera vivido un infierno con su cara roja e hinchada, parecía un plato de remolacha. El campeón había vuelto.

Gimnasio Polideportivo España, Managua, 6 Junio, 2009
Vestido con un bonito traje gris, seguramente comprado en Japón, donde dice que le gustó comprar ropa porque siempre tienen en su tamaño, este invitado de honor de 1.61 m de estatura ingresa por la entrada principal del Gimnasio, sube las escaleras y se sienta junto a su familia y amigos. Mientras El Chocolatito toma asiento, los aficionados le aplauden y entre apretones de manos y palmadas en la espalda, le desean lo mejor al campeón. Sonríe amablemente y saluda a la gente antes de sentarse al lado de su prometida, familiares y amigos para disfrutar la velada de la noche, estelarizada por el ex-campeón del mundo, José Alfaro.

Una de las peleas preliminares es la de Carlos “El Chocorroncito” Buitrago, uno de los sparrings de Román, quien con sólo 17 años de edad es uno los más prometedores boxeadores profesionales de PRODESA y de Nicaragua. Román se anima mientras ve el combate. Siendo más joven que Román, Buitrago es considerado como uno de los próximos campeones de Nicaragua. Sin embargo, quienes están familiarizados con este deporte saben que a menudo, la presión de tales afirmaciones puede ser muy grande para estos niños que se convierten en hombres dentro y fuera del ring, como en el caso del hermano de Román.

“Mi hermano Luis, podría haber sido un gran boxeador, quizá igual o mejor que yo, pero él se enredó en las drogas. No quiero que esas cosas sigan ocurriendo”, dice.

Por eso ha venido jugando un papel muy activo para apoyar a otros jóvenes boxeadores, incluso aunque pudiera llegar a enfrentarse contra ellos en el cuadrilátero.

“Él es un gran campeón. Tengo mucho respeto por él, es un boxeador nato, es como un fenómeno”, dice Buitrago de González.

Esta noche, el adolescente derrota a su oponente pero lo hace de una manera no tan espectacular. Cuando se sentó junto a su padre en la zona del ringside, se le notó frustrado. Román se va a sentar hasta donde están padre e hijo para hablar de la pelea y aconsejar y alentar a Buitrago.

“Quiero ser un ejemplo al igual que Alexis. Quiero demostrar que a través del trabajo arduo y la perseverancia se pueden lograr muchas cosas, por supuesto, con mucha ayuda de Dios”, dice.

Campeón
Cuando llegó al aeropuerto después de ganar el título mundial en el 2008, Román estaba atónito por la bienvenida que recibió.

“Cuando vi la cantidad de personas que estaban esperando por mí en el aeropuerto, me sentí como alguien importante, como un presidente o alguien famoso”, dice con una gran sonrisa en su rostro.

Ese logro hizo que, en efecto, se convirtiera en una persona famosa y las personas cercanas a él esperan que pueda aprender a manejar esto de una manera positiva.

“Ha sido mucho más difícil manejarlo ahora que es campeón”, dice su manejador, Silvio Conrado. “Él tiene 22 años y haber logrado tanto a tan temprana edad, es difícil de asimilar. A veces, no ha escuchado mis consejos y ahí es cuando se mete en problemas. Pero en el ring cuando está en buena forma, nadie le puede vencer”.

Cuando se le preguntó sobre cuál es su motivación ahora que es campeón, González no teme admitir que todo tiene que ver con el dinero. Todavía se trata también de llevar comida a la mesa, aún cuando ultimamente le pone más atención a su Mercedes Benz y a los planes empresariales que tiene.

“Mi motivación es ganar mucho dinero para mejorar mi bienestar, el de mi familia y el de la gente que quiero. No quiero ser siempre un boxeador. Quiero tener una vida cómoda, tener mi propio negocio y una familia estable”, dice. “Sólo me quedan ocho años en esta carrera porque quiero a retirarme joven, aunque me guste tanto el boxeo, sé que es un deporte muy duro”.

Aunque muchos boxeadores hablan de retirarse jóvenes, es raro ver que los que han tenido éxito, se retiren del boxeo a los 30 años, pero para este niño flaco del barrio La Esperanza, quien sueña con abrir un negocio en el Mercado Oriental de Managua justo al lado de las dos tiendas que tiene su prometida, siempre se ha tratado de una vida mejor y ser feliz.

Comments

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VAMOS CHOCORRONCITO

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Que buena..

celia

Muy bien aqui

karsewraribiz

Other variant is possible also

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